Es algo raro lo que me pasa. Desde
que empecé a escribir en este blog y en Pasión Monumental, escucho mucho la
misma pregunta: ‘¿Vos estudiás periodismo, no?’. No, estudio Abogacía y trabajo
en el área también. Escribir es un pasatiempo que me apasiona y en el cual se
me han presentado buenas oportunidades gracias a River. Sí, me gustaría estudiar periodismo algún día pero no es el momento.
Sin embargo, me siento bien cuando me lo preguntan porque creo que de algún
modo es un reconocimiento a lo que hago.
Me encanta que mi hermano me
pregunte sobre River. Mis amigos y mis amigas también lo hacen. Yo me emociono porque
siento que crecí, que estoy más informada y que puedo hacer algo bueno con eso.
Estar atento al día a día del club nos hace un poco mejores; al club hay que
quererlo y el conocimiento es poder. Sólo aprendiendo
vamos a poder cambiar el presente para lograr un futuro mejor (NdA: este
principio es aplicable a todos los ámbitos de la vida).
Cuando llegué a este mundo, mi
viejo me dijo ‘vos vas a ser hincha de River’. No recuerdo cuándo fue porque
era muy chiquita. Desde que tengo cuatro o cinco años recuerdo ver los partidos
del Millo en la tele con mi familia y la de mi mejor amiga. Todos hinchas de
River. Eran los principios de los noventas, años de
gritar goles del Enzo y festejar campeonatos. Claro que no podría contar
un partido con detalles porque ni siquiera había empezado el colegio en esa
época pero sí recuerdo el sentimiento de felicidad.
Pasaron muchos años hasta que
pude ir a la cancha por primera vez y, aunque mi viejo me inculcó esta pasión,
siempre fui con amigas. Pasaron más años
hasta que pude hacerme socia del club pero ese día también llegó. Nunca me di cuenta pero de repente estoy donde quiero estar:
voy a la cancha, soy socia y tengo el privilegio de poder escribir sobre este
amor. Conocí grandes personas gracias a eso y día a día siento cómo crece esta
pasión.
Este año por primera vez pude ir
a la cancha dos fechas seguidas y, más allá del dolor de que haya sido en esta situación futbolística, fue todo emoción. Sigo escribiendo y a medida que surgen nuevas
oportunidades, me involucro más con el club. A veces, siento que estoy
cumpliendo el sueño del pibe. Le debo eso a River y a
este amor. Luchen por lo que quieren, nada se consigue sin esfuerzo ni pasión.
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