“Nosotros sufrimos más que el hincha, porque nosotros vivimos de esto. Si no logramos un resultado, nos quedamos toda la semana con eso, el hincha se despeja con el trabajo" - Daniel Vega, arquero de River. Fuente: Pasión Monumental.
El proceso que transita el Millo
por el Nacional B no ha sido nada fácil y el martirio aún no termina. No es fácil para los jugadores y no es fácil para el hincha,
quien día a día se debe enfrentar con las consecuencias de la debacle
futbolística que aqueja al club de sus amores. Las cargadas de nuestro
eterno rival ahora se ven potenciadas por este nuevo fenómeno de “la B”, a las
que se suman hinchas de clubes que no conocen ni sus presidentes y nunca ganaron
nada.
Las declaraciones del Indio Vega
acerca del sufrimiento de los hinchas y los jugadores estuvieron totalmente fuera de lugar. Justo en este momento, cuando River es un hervidero de emociones, decir
que el hincha no sufre como los jugadores puede convertirse en una trampa
mortal. Tenés razón, Indio, el hincha no sufre como los
jugadores: sufre más.
Pocos inteligentes aquellos que
han sido bendecidos con la banda sagrada para representar todo este amor y no
saben cuidarla de sus propias palabras, manchando el nombre del hincha en toda
su expresión. Si al menos usaran la pelota para remediar
su falta de criterio verbal, el viento se llevaría las palabras y traería un
gol. Pocos inteligentes aquellos que
se suman al show.
Es increíble que a esta altura de las circunstancias aún tengamos que explicar quién siente la camiseta de verdad. “Van pasando los años, jugadores, también dirigentes pero lo que no pasa es la gente que te alienta siempre”. Nunca fueron tan sabias y tan justas esas palabras. Estamos todos revolucionados, es cierto, pero no viene mal pensar antes de hablar.
Es increíble que a esta altura de las circunstancias aún tengamos que explicar quién siente la camiseta de verdad. “Van pasando los años, jugadores, también dirigentes pero lo que no pasa es la gente que te alienta siempre”. Nunca fueron tan sabias y tan justas esas palabras. Estamos todos revolucionados, es cierto, pero no viene mal pensar antes de hablar.
No se trata de desconocer el
mérito y el esfuerzo de aquellos jugadores que están poniendo la cara en este
momento tan crítico para el club; quizás, tengan el rol más difícil de toda
nuestra historia. Con todo, se trata de reconocer el
mérito y el esfuerzo del hincha; aquel que pone la cara y va a todos
lados a alentar, aquel que va a ser de River de acá a la eternidad.
Competir por el sentimiento mediante
declaraciones públicas te hace poco inteligente y poco profesional. Nunca vas a ser más hincha que el hincha. Hoy estás
pero mañana te vas. Nosotros seguimos acá, sufriendo y aguantando cada lunes
hasta el final. Si queremos salir adelante, empecemos por lo fácil: que las
palabras no queden en offside.
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