Y por fin llegó la Gloria...
riverplatense. Esperábamos esta fecha como si fuera una final de porque,
de alguna manera, todos los partidos que quedan son una final. Llegó la Gloria
a casa y tuvo que volverse a Córdoba con las manos vacías. River fue más que
Instituto en todos los sectores de la cancha y se quedó con los tres puntos de
un partido fundamental para seguir peleando en zona de ascenso directo.
River jugó a lo River y por eso
fue más. Tuvo individualidades y tuvo
juego colectivo; presionó de mitad de cancha para adelante; recuperó la pelota;
los delanteros jugaron juntos y se incorporaron en el circuito; tuvo
personalidad y carácter; corrió, metió, buscó y asfixió a su rival para no
dejarlo jugar; respiró y, sobre todo, estuvo vivo durante noventa minutos. River jugó a ser River. River
ganó y ganó bien porque jugó bien.
Hace tiempo que no veíamos un
partido de estas características y mucho más que no ganábamos un partido “importante”.
River cumplió y superó las expectativas. River mereció ganar y lo hizo. River tenía que
ganar y lo hizo. Hasta el momento, el equipo de Matías no había perdido con
ninguno de los candidatos al ascenso pero tampoco había ganado y eso era una
cuenta pendiente. Ayer la saldó.
Lejanos parecían aquellos tiempos
en los que veíamos a River tocar y jugar lindo a la pelota, ganar siendo mucho
más que el rival que tenía en frente, justificando toda la grandeza que le
debemos a este grato nombre. Ayer esos tiempos estuvieron mucho más
cerca. El equipo rindió como tenía que hacerlo y la hinchada lo reflejó en cada
rincón de las tribunas. La Banda fue una fiesta adentro y afuera de la cancha. La gente también lo merecía.
Qué tranquilidad, River Plate.
Qué tranquilidad que me da saber qué se puede jugar así, que hay plantel, que
hay potencial, que hay ganas. Ojalá podamos ver este tipo de partidos todos los
fines de semana. A lo largo de la historia del club, River nos enseñó que no es
lo mismo ganar jugando bien que ganar jugando mal. No da igual. El resultado me
da alegría pero el desempeño me da tranquilidad. Siento que nos sacamos un peso
de encima. Un peso menos, un paso más.
Este blog quedara en la historia del ascenso de RIVER a primera division! Que sirva para recordar lo que vivimos y sentimos los verdaderos hinchas de RIVER que a pesar de estar bien o mal siempre estamos y estaremos! Se lo que es tener AMOR por un ser querido pero este ultimo año conoci lo que es tener AMOR por un CLUB, una INSTITUCION, una HINCHADA! Que lindo es SER DE RIVER!
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